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Cómo plantarle cara a las agujetas

Natalia Ageitos
Natalia Ageitos

“Bebe agua con azúcar para acabar con las agujetas”. ¿Te suena? Seguro que en más de una ocasión has oído hablar de este supuesto remedio que, lejos de aliviar las agujetas, lo único que puede hacer es elevar el nivel de insulina en sangre. Por ello, te mostramos cuáles son los que sí que funcionan realmente, ayudándote a reducir el dolor provocado por las microrroturas en las fibras musculares.

Estas son las 3 claves a seguir para volver a encontrarte, cuanto antes, como nuevo:

  1. Si el dolor es moderado, los expertos recomiendan continuar practicando algún ejercicio suave, ya que mientras ejercitamos el músculo afectado aumentamos la circulación sanguínea y aceleramos la cicatrización de las microrroturas. Por el contrario, si el dolor es agudo, es preferible descansar del ejercicio durante 2 ó 3 días y retomarlo comenzando con un ritmo suave.

  2. Un gel antiinflamatorio puede ser el mejor aliado contra las agujetas, ya que calma las molestias y favorece el riego sanguíneo. Además, al aplicarlo mediante un masaje conseguimos un efecto de drenaje que calma la hinchazón. Debe hacerse suavemente para que las pequeñas roturas en las fibras no se acentúen aún más.

  3. Los baños de contraste frío/calor también ayudan a aliviar los pinchazos producidos por las agujetas, al reducir la inflamación del músculo. También puedes recurrir a una bolsa de agua caliente, aplicándola en las zonas donde se concentra el dolor. Conseguirás aumentar el riego sanguíneo y acelerar la regeneración de las fibras.

¿Es posible prevenir las agujetas?

Lo cierto es que este dolor muscular no puede evitarse por completo, pero afortunadamente sí podemos reducir su intensidad siguiendo a raja tabla estas pautas:

  • Lo más importante, según los expertos, es realizar un calentamiento completo antes de entrenar, centrado en los músculos y articulaciones que vamos a ejercitar durante el entrenamiento. El objetivo es conseguir que el cuerpo se adapte para enfrentarse mejor al esfuerzo que vamos a realizar.

  • Si no hemos hecho ejercicio nunca, o hace tiempo que no lo practicamos, se recomienda comenzar con ejercicios de baja intensidad para evitar un sobreesfuerzo. Lo mejor es conocer nuestros límites para controlar la tensión del ejercicio y progresivamente ir aumentando la intensidad.

  • Otra de las claves a la hora de entrenar es la hidratación, ya que la pérdida de agua a través del sudor favorece la debilidad muscular. No olvides hidratarte antes, durante y después de tu actividad.



  • Y, por último, no te olvides de los estiramientos, ya que son esenciales para prevenir y reducir el riesgo de aparición de agujetas. No sólo deben realizarse después del ejercicio, sino también durante el mismo, después de cada serie. Eso sí, debemos poner el foco en las zonas musculares que han participado en los ejercicios.