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Alérgicos: qué hacer antes, durante y después de correr

Olalla Uriarte
Olalla Uriarte

Durante la primavera muchos alérgicos al polen prescinden de hacer deporte al aire libre para evitar entrar en contacto con el alérgeno. Sin embargo, realizando una serie de pautas preventivas no tienen por qué renunciar a realizar ejercicio en su lugar habitual.

Antes

El consejo más evidente es saber reconocer el polen al que eres alérgico y evitar las zonas con más concentración de las plantas y/o árboles que lo generan. Además, es importante que escojas las horas del día con menor acumulación. Por ejemplo, las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde-noche son las que presentan unos niveles de polen más altos, mientras que si corres entre las 11 a 18 horas reducirás el grado de exposición a este alérgeno. También puedes revisar los niveles presentes en el ambiente al momento a través de varias Apps.

Si sabemos que vamos a hacer deporte al aire libre, en una zona complicada a nivel alérgico, debemos de empezar a poner en práctica medidas preventivas durante los días previos y hasta minutos antes de la carrera. Una buena opción es tomar alimentos ricos en vitamina C como el zumo de naranja, que tienen propiedades antihistamínicas, y usar un pulverizador nasal antialergias, un corticoide con una acción muy localizada que te permitirá anticiparte a los síntomas asociados y prevenir la reacción alérgica.

Durante

Llegado el momento, tenemos que tener en cuenta cuáles son nuestros síntomas alérgicos habituales para saber, en todo caso, si son excesivos y por tanto debemos detenernos. Si se trata de síntomas nasoculares y congestivos podemos intentar aliviarlos in situ con el mismo tipo de pulverizador nasal anteriormente mencionado. Por el contrario, si se trata de síntomas respiratorios, como tos o incluso un broncoespasmo, debemos parar y utilizar un inhalador de rescate. Eso sí, siempre debemos escuchar a nuestro cuerpo y tener en cuenta que reanudar la carrera puede no ser una buena opción.

Además, una buena hidratación puede ser también una gran aliada para los alérgicos. Al beber mucho líquido durante el ejercicio no sólo prevendrás la deshidratación, sino que además eliminarás la mucosidad y conseguirás aliviar tus síntomas de tos y picor de garganta. Por tanto, intenta siempre llevar una botella a mano o, en el caso de las competiciones, para en los puntos de avituallamiento del recorrido.

Después

Una vez finalizado el ejercicio debemos de reducir el contacto con el polen lo antes posible. Por ello, es importante que te duches nada más llegar y laves tu ropa para deshacerte de los restos adheridos a ella, evitando introducirlos y esparcirlos por el resto de la casa.

Los lavados nasales y oculares también pueden ayudarte a reducir las molestias relacionadas y eliminar el contacto del alérgeno con tu cuerpo. Eso sí, si los síntomas comienzan a ser intensos debes de tener a mano tanto los corticoides como los broncodilatores de mantenimiento para una solución inmediata. En el caso de que persistan, acude al médico para que pueda estudiar tu caso concreto.