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Cómo no contagiar (ni contagiarte) en el trabajo

Natalia Ageitos
Natalia Ageitos

¿Sabías que el 35% de los contagios por gripe se producen dentro del lugar de trabajo? Si tenemos en cuenta el número de personas que conviven durante horas en el mismo espacio, unido a la poca ventilación, estos lugares se convierten en un escenario donde los virus campan a sus anchas y se propagan con mayor facilidad. Ya sea a través de la tos, el estornudo, simplemente hablando cerca de alguien o tocando un objeto infectado, existe riesgo de contagio.

Claves para no contagiar la gripe en el trabajo

  • Cúbrete nariz y boca. Aunque parezca obvio, es importante recordar la importancia de cubrir la boca y la nariz cuando toses y estornudas. Hazlo con un pañuelo desechable, o en su defecto con el antebrazo o la manga. Reducirás las posibilidades de propagar el virus e infectar a tus compañeros.

  • Pañuelos a la papelera. Nunca sobre la mesa de trabajo y preferiblemente no reutilizar. Recuerda tirarlos justo después de utilizarlos y coger uno nuevo cada vez que lo necesites. También se recomienda usar toallitas húmedas con alcohol o gel desinfectante para las manos.

  • Manos siempre limpias. Cada vez que te suenes o estornudes, lávate siempre las manos a conciencia. Si no lo haces, te expones a propagar el virus con un simple apretón de manos o tocando objetos como teléfonos, ordenadores o incluso los pomos de las puertas.

Claves para que no te contagien tus compañeros

  • Evita el contacto. Si en tu oficina surge el momento de saludar a alguien con síntomas evidentes de gripe evita hacerlo con dos besos. Si finalmente le das la mano, recuerda lavártela justo después y no llevártela a los ojos, nariz o boca. Aunque parezca exagerado, es una manera eficaz de evitar el contagio.

  • No compartir utensilios. Hablamos de platos, vasos, útiles de aseo, toallas, material de oficina o cualquier otro objeto que pueda haber estado en contacto con saliva y mucosas. Aunque no lo creas, el simple hecho de tocar un teclado de ordenador que haya estado en contacto con el virus y a continuación llevarse las manos a los ojos, nariz o boca, conlleva un riesgo mayor.



  • Lávate las manos con frecuencia. Este sencillo hábito es especialmente eficaz para prevenir el contagio de la gripe después de tocar superficies potencialmente contaminadas. Se recomienda hacerlo un mínimo de 5 veces al día con agua y jabón, al menos durante un minuto.

  • Evita la sequedad nasal. Los espacios poco húmedos y con calefacción, como es el caso de la oficina, las fosas nasales se secan y se vuelven más vulnerables. Las células defensivas no producen el moco adecuado y no eliminan las bacterias, por lo que son más proclives a la infección. Para evitarlo, se recomienda utilizar una solución de agua de mar 100% natural, que limpia e hidrata la nariz.