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Remedios para los labios secos y agrietados

Natalia Ageitos
Natalia Ageitos

Frío, viento, cambios de temperatura, sol… son los principales enemigos de nuestros labios y los responsables de que se sequen y agrieten, especialmente durante el invierno. Por ello es ahora cuando más debemos mimarlos, siguiendo un sencillo ritual diario.

  • Hidrátalos. Es el primer mandamiento para que tus labios resistan las inclemencias del tiempo. La piel que los recubre es especialmente sensible y necesita esa barrera de protección que nos aporta un bálsamo reparador intensivo. Aplica una buena capa varias veces al día, sobre todo antes de dormir. Al igual que la piel del rostro, la de los labios utiliza la noche para regenerarse y nutrirse en profundidad.

  • Exfólialos. ¿Llevas a cabo esta rutina de belleza en tu piel? ¿Y por qué no en tus labios? Conseguirás eliminar las células muertas y regenerar la piel de forma muy sencilla en solo 5 minutos. Hazte con un cepillo específico o utiliza uno de dientes con cerdas suaves. Frota los labios con movimientos circulares sin ejercer presión para evitar irritarlos y luego lávalos con abundante agua. Repite esta operación una vez a la semana.

  • Protégelos del sol. Tanto en verano como invierno, los labios necesitan protección contra los nocivos rayos ultravioletas. Por ello los expertos recomiendan utilizar un stick de protección solar alto durante todo el año. Aplícalo con regularidad, sobre todo si vas a practicar deportes al aire libre como el esquí.

  • Evita exponerlos directamente al frío. Aunque pueda parecer muy evidente, es importante recordar que una bufanda o pañuelo pueden ser grandes aliados. Utilízalos a modo de barrera, para proteger tus labios de la exposición al frío cuando salgas a la calle.

  • Protégelos de las calenturas. Unos labios agrietados son más propensos a sufrir la reactivación del virus del herpes labial durante. Si eres de las que tiende a sufrir brotes durante esta época, utiliza un tratamiento tópico antiviral, con el que frenarás su progresión y acortarás el proceso de curación.

  • Hidrátate también desde dentro. Durante los meses de invierno el aire frío tiende a eliminar la humedad de tu piel y labios, haciendo que se resequen y se agrieten. Algo tan simple como beber agua a lo largo del día puede convertirse en un gran aliado, por ello es fundamental tener siempre una botella a mano. La cantidad de agua recomendada, mínima, es de dos litros diarios.



  • Nunca los mojes con saliva. Cuando los labios se cortan y resecan tendemos a humedecerlos con nuestra propia saliva para intentar notar un alivio instantáneo. Sin embargo, este hábito solo va a resecarlos y agrietarlos más. Destiérralo cuanto antes y ten siempre a mano un bálsamo reparador intensivo.